Nosotros pensamos en un primer momento que probablemente fuese una garduña, puesto que en esa zona hay alguna paloma y la casa de arriba, que está deshabitada, era un lugar perfecto para que nadie la molestase. Así que nos encaminamos con una jaula de trampeo de visón para cambiar de domicilio a tan inquieto inquilino que perturbaba las horas de merecido descanso de la vecina, echamos un vistazo en el piso superior y confirmamos que allí había algún habitante que en algún momento había criado en un sillón viejo.
Empezamos poniendo los cebos normales para ese tipo de animales (alitas de pollo o un huevo suelen dar muy buenos resultados), pero el astuto bicho se comía el cebo sin caer en la jaula, por lo que decidimos cambiar los cebos clásicos por una lata de sardinas, ya que sabemos que se pirran por ellas. Las sardinas desaparecían y allí no caía nada, y nuestros ires y venires a la casa de la vecina (lo reconozco, ya un poco picados por el misterio) hacía que el resto de los vecinos del pueblo nos interpelaran con sus particulares teorías medio en broma, medio en serio, sobre el asunto (...que si el fantasma de Doña Urraca, la Princesa Cristina o el mismísimo Fernán González..., que yacen muy cerquita, en la bella Colegiata de San Cosme y San Damián), pues ya era del dominio público la afrenta (o como se dice ahora, viral), que el misterioso bicho nos planteaba.
Acabamos poniendo la cámara de fototrampeo, era la única opción que nos quedaba, eso o quedarnos a montar guardia, y, aunque somos bastante valientes, la perspectiva de tener que enfrentarnos a un ser de ultratumba, no nos hacía mucha gracia, más que nada por si gastaba malas pulgas...
...Y tras unos días puesta la cámara, pudimos desvelar el misterio, aquí os dejo el vídeo
Efectivamente, era un rechoncho ratón al que teníamos alimentado mejor que el maharaja de kapurthala
Buenisimo lo del ratón, hasta que salio el video del raton con calcetín.
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